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Señalética braille en edificios: qué exige la normativa chilena

hace 5 días
4 min de lectura

Si administras un edificio público, un centro de salud, un colegio, una oficina con atención de público o un comercio, tienes obligaciones de accesibilidad. En esta guía te explicamos qué exige la normativa chilena para las personas ciegas o con baja visión y cómo planificar la señalética braille para que realmente sirva.

Qué dice la Ley 20.422

La Ley 20.422, de 2010, establece normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de las personas con discapacidad. Su artículo 28 dice que todo edificio de uso público, todo edificio que preste un servicio a la comunidad, sin importar su carga de ocupación, y toda nueva edificación colectiva deben ser accesibles y utilizables en forma autovalente y sin dificultad por personas con discapacidad.

"Autovalente" significa que la persona pueda usar el edificio por sí misma, sin depender de que alguien la guíe. Para una persona ciega, eso incluye poder encontrar la entrada, el ascensor, el baño o la oficina que busca.

Qué detalla la Ordenanza (OGUC)

Las exigencias concretas están en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), en su artículo 4.1.7, que el Ministerio de Vivienda actualizó con el Decreto Supremo 50, publicado en marzo de 2016. Entre los requisitos que afectan directamente a personas ciegas o con baja visión están:

  • Ruta accesible: un recorrido continuo que conecta el espacio público con los accesos del edificio, los recintos con atención de público, las vías de evacuación, los baños, los estacionamientos para personas con discapacidad y los ascensores.

  • Aviso antes de las escaleras: el piso frente a una escalera debe tener una franja de al menos 0,60 m con contraste de color y una textura distinta, o pavimento podotáctil.

  • Protección bajo escaleras: si bajo una escalera queda un espacio de menos de 2,10 m de alto, debe tener una protección permanente de al menos 0,95 m para que nadie se golpee.

  • Ascensores: los botones deben estar entre 0,90 m y 1,20 m de altura, medir al menos 2 cm de diámetro, estar en sobre relieve, con contraste de color y con la numeración en braille al costado. La cabina debe tener una señal audible que indique el piso en cada parada.

En el espacio público, la OGUC también pide que los semáforos con señal sonora de las vías de mayor flujo tengan información táctil del cruce en braille y una flecha que indique la dirección.

¿Y los plazos?

La ley dio a los edificios existentes de uso público, o que prestan un servicio a la comunidad, tres años para adecuarse, contados desde la publicación del Decreto 50. Ese plazo venció en marzo de 2019. Es decir, hoy la obligación rige para edificios nuevos y existentes.

Para los edificios construidos antes del 14 de enero de 1994, la OGUC fija exigencias propias que se aplican cuando se pide un permiso de alteración o ampliación. Entre ellas, que la numeración de los botones del ascensor esté en sobre relieve.

Lo que la norma no detalla

La OGUC no trae un capítulo completo de señalética braille: no define, por ejemplo, cómo rotular cada sala o baño. Pero la Ley 20.422 exige que el edificio se pueda usar en forma autónoma, y eso es difícil sin información táctil. Por eso, la práctica habitual en proyectos de accesibilidad es poner señalética con texto en alto relieve, braille y buen contraste en los puntos donde una persona necesita orientarse.

Dónde poner señalética braille

Una lista para empezar:

  • Accesos y recepción.

  • Baños, indicando si son de mujeres, de hombres o accesibles.

  • Ascensores, por fuera en cada piso, además de la botonera.

  • Escaleras: número de piso en el inicio y el final de cada tramo.

  • Salas, oficinas y mesones de atención.

  • Vías de evacuación, zonas seguras y extintores.

  • Un mapa háptico en la entrada, con el plano del piso en relieve y braille, para que la persona se haga una idea del edificio antes de recorrerlo.

Cómo planificarla paso a paso

  1. Recorre el edificio con un plano en mano y anota cada puerta, cruce y servicio que una persona necesita encontrar.

  2. Define textos cortos y consistentes. Si la sala se llama "Sala 3" en el plano, que diga lo mismo en la puerta y en el mapa háptico.

  3. Elige ubicaciones fijas: a la misma altura y en el mismo lado de la puerta en todo el edificio, para que la persona sepa dónde buscar con la mano.

  4. Elige el material según el uso: acrílico para interiores, aluminio compuesto o acero para exteriores y zonas de alto tráfico, ABS para presupuestos más ajustados.

  5. Cuida el braille: debe ser braille en español, con relieve firme y sin bordes que molesten al tacto.

  6. Prueba con usuarios: pide a una persona ciega que recorra el edificio usando la señalética. Lo que no encuentre, hay que moverlo o agregarlo.

  7. Mantén la señalética: cuando cambie el uso de un recinto, cambia también la placa.

Cómo te podemos ayudar

En Braille Chile fabricamos señaléticas en braille en acrílico, ABS, aluminio compuesto y acero, mapas hápticos y botones de ascensor con braille y relieve. Somos proveedores del Estado y cotizamos por Mercado Público. Puedes solicitar una cotización con la lista de recintos y te ayudamos a definir textos, medidas y ubicaciones.

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