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Juegos y juguetes para niños ciegos según la edad

hace 3 días
6 min de lectura

Un niño ciego juega igual que cualquier niño: para descubrir, moverse, imitar y compartir. Lo que cambia es la forma de llegar a los juguetes. Sin la vista, lo que le llama la atención es lo que suena, lo que tiene una textura distinta o lo que responde cuando lo toca. En esta guía ordenamos los juegos y juguetes por edad y te contamos por qué sirve cada tipo, según lo que recomiendan organizaciones especializadas como Perkins School for the Blind y la American Printing House for the Blind (APH). Las edades son una referencia: lo que importa es la etapa en que está tu hijo o hija.

Qué buscar en cualquier juguete

Antes de ir por edades, hay criterios que sirven siempre:

  • Que use más de un sentido. El centro FamilyConnect de APH recomienda juguetes que suenen, tengan texturas variadas y, si el niño ve algo, colores fuertes y con buen contraste.

  • Que no todo sea igual al tacto. APH advierte que muchos juguetes de plástico tienen formas y texturas muy parecidas. Mezcla madera, metal, tela y goma, de distintos tamaños y pesos.

  • Que responda. Los juguetes que se mueven, suenan o dan una sorpresa cuando el niño hace algo le enseñan que sus acciones tienen efecto. Paths to Literacy, el sitio de Perkins sobre lectura y braille, los pone entre los primeros que conviene ofrecer.

  • Que sea seguro. Irrompible, sin bordes filosos, con las piezas móviles bien firmes y lo bastante grandes para que no se puedan tragar. Revisa siempre la edad que indica el fabricante.

De 0 a 2 años: tocar, escuchar y moverse

En esta etapa todo pasa por las manos y la boca. Holly Cooper, especialista de la Escuela para Ciegos y Personas con Discapacidad Visual de Texas (TSBVI), sugiere objetos firmes de metal, madera y tela, juguetes musicales, libros de tela o de cartón y objetos seguros de la casa. Cuenta algo que sorprende a muchas familias: los peluches muy blandos pueden confundir a un bebé ciego, porque cuesta encontrarles los bordes al tacto. No hay que sacarlos, pero sí ofrecer variedad.

  • Texturas para explorar: las piedras sensoriales en relieve traen ocho diseños distintos, unos que sobresalen y otros hundidos, y el fabricante las recomienda desde los 18 meses. Los cuadrados sensoriales son 10 pares de bolsitas de tela con texturas diferentes para tocar, comparar y lanzar.

  • Pelotas que suenan o que se sienten distintas: Cooper las incluye entre los juguetes para los más chicos. Hay opciones en balones sonoros.

  • Juguetes para empujar: Cooper explica que los juguetes que el niño mueve solo, o en los que se apoya para pararse, ayudan a caminar y más adelante a usar el bastón.

Un consejo de APH: en vez de pasarle los juguetes, déjalos cerca para que ruede, gatee o camine hasta ellos. Así se mueve más y aprende dónde están las cosas. Para los juguetes chicos, usa una bandeja con borde: no se escapan rodando.

De 3 a 5 años: imaginar y preparar las manos para el braille

A esta edad aparece el juego de imitar: cocinar, dar de comer a una muñeca, jugar a la tienda. Cooper recomienda ollas y platos de verdad, ropa para disfrazarse, figuras con accesorios y bloques, porque los objetos reales le enseñan cómo es la vida diaria. También sugiere dejar de lado los juguetes de botones con luces y música, que hacen todo por el niño.

Es también la etapa del prebraille: juegos que preparan las manos para leer y escribir braille más adelante. Kim Avila, en Paths to Literacy, propone cosas simples:

  • Encontrar la celda braille en la casa: un molde de seis queques o una caja de huevos tiene la misma forma de dos columnas y tres filas. Se pueden poner pelotitas o colaciones en distintos "puntos" y buscarlos al tacto.

  • Fortalecer los dedos: juguetes de presionar, xilófonos y pianos ayudan a mover cada dedo por separado. Encajar piezas en orificios prepara para escribir con regleta y punzón.

  • Seguir una línea de izquierda a derecha: una cinta pegada en una hoja, con un premio al final, enseña a recorrer un renglón como se lee.

Para llevar eso al braille de verdad, el abecedario braille cajetín 3D tiene seis orificios por ficha para formar cada letra con palitos. Y si quieres saber cómo es cada signo, mira nuestro abecedario braille con letras, números y signos.

Los cuentos con braille y letra grande en la misma página permiten que el niño y un adulto lean juntos. Revisa los libros en braille.

De 6 a 9 años: jugar con otros

En el colegio, los juegos de mesa ayudan a mucho más que pasar el rato. Penny Rosenblum, en Paths to Literacy, recuerda que casi ningún juego se juega solo y que los niños con discapacidad visual muchas veces necesitan más práctica en habilidades sociales: esperar el turno, ganar, perder, conversar.

  • Juegos de memoria al tacto: el memorice de texturas tiene 24 fichas de madera con 12 materiales distintos. Se puede jugar con hermanos o compañeros que ven, con los ojos vendados, y así nadie tiene ventaja.

  • Dominós, gatos y juegos con figuras en relieve: están en juegos y en productos 3D.

  • Braille con apoyo de audio: el Taptilo 4.0 tiene bloques braille gigantes y respuesta de audio, y se maneja con una aplicación del celular.

Si ya tienen juegos en casa, se pueden adaptar. Katie Chevalier, también en Paths to Literacy, sugiere pegar papeles con texturas distintas en el tablero, poner etiquetas en braille, usar velcro para que las fichas no se muevan al tocarlas y elegir una ficha de forma distinta para cada jugador.

Desde los 10 años: desafíos y amigos

A esta edad los juegos se vuelven más estratégicos y más sociales. Funcionan bien los clásicos adaptados, como cartas, ajedrez o juegos de palabras, que se pueden jugar en familia o con amigos que ven. No los repetimos aquí: están en nuestra guía de regalos para personas ciegas, junto con el muñeco Braillín y otras ideas para los más chicos.

Un desafío que suele enganchar es el cubo mágico táctil, de 3 × 3, con una textura distinta en cada cara para resolverlo sin mirar. Y si le gusta moverse, el deporte también es juego: lee deportes para personas ciegas.

Preguntas frecuentes

¿Un niño ciego puede jugar con los mismos juguetes que sus hermanos?

Muchas veces sí. Los bloques, la cocinita, las pelotas o los disfraces sirven para todos. Lo que más ayuda es que el juguete tenga sonido o textura y que un adulto le cuente qué está pasando mientras juegan.

¿Desde qué edad conviene acercarlo al braille?

El prebraille empieza jugando, mucho antes de leer: encontrar puntos en un molde, fortalecer los dedos o seguir una línea con la mano. Los tiempos los define cada niño y su profesor o profesora. Pregunta en el colegio o en el centro que lo atiende.

¿Los juguetes con luces y música son malos?

No, pero no conviene que sean los únicos. La especialista de TSBVI recomienda pasar de a poco a juguetes que el niño tenga que explorar y usar con imaginación, como objetos reales y juegos de roles.

¿Qué hago si mi hijo tiene baja visión y no ceguera total?

Busca colores fuertes y buen contraste, además de sonido y textura. Si tienes dudas sobre cómo usar su visión al jugar, consulta con su oftalmólogo o con el equipo que lo acompaña.

Si quieres ayuda para elegir según la edad y lo que le gusta a tu hijo o hija, escríbenos por WhatsApp al +56 9 5734 7445. También puedes ver todos nuestros juegos.

Fuentes

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